Tus vecinos ya escriben al WhatsApp del despacho. Finkea lo lleva a una bandeja que ve todo el equipo, reconoce a cada propietario por su número y convierte cada aviso en un expediente de su comunidad, con las fotos y las notas de voz dentro.

En casi todas las administraciones de fincas el WhatsApp de la comunidad de propietarios vive en un teléfono. Funciona hasta que alguien se va de vacaciones, hasta que hay que buscar la foto de hace tres meses o hasta que dos personas contestan lo mismo al mismo vecino.
Si quien lleva el móvil no está, nadie sabe qué se habló ni qué se prometió al vecino.
La foto de la gotera y la nota de voz de dos minutos se quedan en el chat, lejos del expediente y de la comunidad.
El aviso llegó, alguien lo leyó y se dio por atendido. Una semana después, el vecino vuelve a escribir.
Manda un texto, una foto o una nota de voz al WhatsApp del despacho, como ha hecho siempre. No instala nada ni rellena ningún formulario.
Del número de teléfono al propietario en tu programa de gestión: su comunidad y su vivienda. No hace falta preguntarle lo que el despacho ya sabe. Si el número no está en la ficha, el mensaje llega igual y lo decides tú.
Las notas de voz se leen sin tener que escucharlas, y las fotos quedan guardadas con la conversación, listas para pasar al expediente.
Desde la propia conversación creas el expediente de su comunidad, con el mensaje, las fotos y la transcripción dentro. Si esa conversación ya tiene un expediente abierto, no se duplica.
La IA te propone una respuesta y te ayuda a pulir el texto. Lo que sale lo decide una persona del despacho: nada se envía solo.

Cuando un vecino pregunta por su avería se le cuenta el estado de su expediente y las notas que la oficina escribe para él. Las notas internas y lo que el despacho habla con los proveedores no salen nunca. Un mensaje que llega de fuera no dispara ningún envío por sí solo, y los datos de tus comunidades se guardan en servidores en España, con la IA trabajando dentro de la Unión Europea. Ver las garantías de seguridad.
No. Se conecta el WhatsApp que tus vecinos ya conocen. La conexión la dejamos montada nosotros en la puesta en marcha.
No. El vecino escribe por WhatsApp como siempre, con texto, fotos o notas de voz. No hay aplicación nueva ni formulario que rellenar.
No. La IA propone una respuesta y te ayuda a pulir el texto, pero lo que se envía lo decide una persona del despacho. Un mensaje que llega de fuera nunca dispara un envío por sí solo.
Sí. Lo que contestes desde WhatsApp en el móvil o en WhatsApp Web vuelve a la conversación en Finkea, así que el historial queda completo aunque no lo escribas desde el panel.
La nota de voz llega transcrita, para leerla sin tener que escucharla, y la foto queda adjunta. Al crear el expediente desde la conversación, todo pasa a formar parte de él.
Finkea guarda los datos en servidores en España y la IA trabaja dentro de la Unión Europea, sin usar tus datos para entrenar modelos de terceros. Al vecino solo se le cuenta lo suyo: el estado de su expediente y las notas que la oficina marca para él, nunca las notas internas.
La bandeja de WhatsApp es parte del programa de administración de fincas Finkea. Pide la demo y te enseñamos cómo quedaría con tus vecinos.