Cuando entra agua en un garaje, la primera pregunta es si lo cubre el seguro. Finkea lee las pólizas que ya tienes archivadas, te propone la ficha de coberturas de cada comunidad de propietarios y, en cuanto la validas, la tienes a mano en cada siniestro.
Revisar la póliza del seguro de una comunidad es leer un condicionado de decenas de páginas. Con cien comunidades, nadie lo hace hasta que hay un siniestro, y entonces se hace con prisa y con el vecino al teléfono.
«Creo que el agua sí entra.» Se contesta de oídas y luego la aseguradora dice otra cosa.
La fecha que alguien tecleó hace años no dice si la póliza se ha renovado. El recibo sí.
Sin una vista de toda la cartera, una comunidad sin seguro documentado pasa desapercibida.
En Herramientas, «Gestión de pólizas» busca en los documentos de cada comunidad el condicionado y los recibos del seguro. Puedes analizar una comunidad o lanzar toda la cartera y dejar que avance sola.
Compañía, número de póliza, mediador, teléfono de siniestros y el cuadro de garantías, con cada concepto copiado literal de la póliza. Un recibo reciente sirve de prueba de que la póliza sigue viva aunque se renueve sola.
La comunidad queda en «Propuesta IA · validar» hasta que alguien del despacho la revisa, corrige lo que haga falta y pulsa «Validar ficha». Desde ese momento la ficha es la buena y la IA no la toca.
«Validada», «Propuesta IA · validar», «Pendiente de análisis», «Sin póliza documentada» o «Caducada · sin cobertura». Con un filtro sabes qué comunidades tienen el seguro en orden y cuáles no.
Cuando un vecino avisa de una avería, la IA puede proponer cómo resolverla: por el proveedor, con una orden de trabajo al gremio, o por la póliza, dando el siniestro al seguro.

Finkea lee las pólizas del archivo de tu programa de gestión en modo solo lectura: no mueve, no borra y no cambia ningún documento. La ficha de coberturas se guarda en Finkea, en servidores en España, y la IA trabaja dentro de la Unión Europea. Ver las garantías de seguridad.
Del archivo de documentos de cada comunidad que ya tienes en tu programa de gestión: el condicionado y los recibos del seguro. No hay que subirlos otra vez ni teclear nada.
No hace falta fiarse a ciegas. La IA propone la ficha y la comunidad queda en «Propuesta IA · validar» hasta que una persona del despacho la revisa y pulsa «Validar ficha». Una ficha validada no la cambia la IA: si se vuelve a analizar, pasa de nuevo a propuesta y hay que validarla otra vez.
Por los documentos. Un recibo reciente demuestra que la póliza sigue viva aunque se renueve sola cada año. Si no hay póliza en el archivo, la comunidad sale como «Sin póliza documentada», y una póliza sin cobertura se marca como «Caducada · sin cobertura».
No. El parte lo das tú, como siempre. Lo que hace Finkea es ponerte delante la compañía, el número de póliza, el mediador, el teléfono de siniestros y lo que dice la póliza sobre ese daño, para que la llamada dure poco.
Para las dos cosas. Puedes analizar una comunidad concreta o lanzar el análisis de todas y dejar que avance en segundo plano. Después filtras por «Por validar», «Validadas», «Sin analizar», «Sin documentos» o «Caducadas».
La gestión de pólizas es parte del programa de administración de fincas Finkea. Pide la demo y te enseñamos una ficha de coberturas de principio a fin.