Una comunidad grande, con piscina compartida, que funciona con su propia web: cada propietario reserva la piscina para su familia y sus invitados, la comunidad controla el aforo de cada vivienda y recepción sabe cada mañana quién puede entrar.

En una comunidad de propietarios grande, la piscina es lo que más se usa y lo que más discusiones trae. Hay que saber quién entra cada día, que ninguna vivienda se pase del aforo y que quien no está al corriente de pago no use los servicios de la comunidad.
Nombres apuntados a mano, fechas que cambian y una lista que nunca está al día cuando llega el socorrista.
Sin un límite claro por vivienda, unos llenan la piscina y otros no encuentran sitio.
Saber quién debe dinero y que eso se note en la puerta exigía cruzar listados a mano.
La web comprueba en el programa de gestión del despacho que es propietario actual y le manda un código al correo que consta en su ficha. Sin contraseñas que recordar, y cada uno ve solo lo suyo.
Cada día muestra cuántos pases le quedan a su vivienda: en verde si hay sitio, en ámbar si quedan pocos y en rojo si está completo.
Las fechas se ponen una sola vez para todo el grupo y luego cada persona con su nombre y su DNI. Si se pasa del límite de su vivienda, la web no deja completar la reserva y le dice qué días se pasa.
Cada mañana, recepción ve quién tiene acceso, agrupado por vivienda y listo para imprimir. Puede buscar por nombre, DNI o vivienda y dar de alta una reserva a mano.
La oficina marca las viviendas que no están al corriente. Una vivienda marcada no puede reservar y la web rechaza la solicitud al momento.
La comunidad tiene su propia dirección web y su propia imagen. Los propietarios la abren en el móvil y la pueden añadir a la pantalla de inicio como una aplicación, sin pasar por ninguna tienda.
Por detrás, todo sale de los datos del despacho: Finkea lee el programa de gestión en modo solo lectura, sin escribir en la contabilidad, y los datos se guardan en servidores en España. Ver las garantías de seguridad.
Sí. Es el módulo extra «Web Comunidades» de Finkea: una web bajo la marca de la comunidad, con tablón de anuncios, reservas de piscina y sus datos al instante, siempre conectada al programa de gestión del despacho.
El propietario escribe su DNI. La web lo comprueba contra el programa de gestión del despacho y le envía un código al correo que consta en su ficha. Con ese código entra y ve solo su vivienda.
La oficina marca las viviendas morosas desde el panel. Una vivienda marcada no puede reservar: la web rechaza la solicitud al momento, y si recepción intenta darla de alta a mano, la ficha le avisa de que consta como morosa.
Las que fije la comunidad. El límite se pone por vivienda y por día, y puede depender del coeficiente de cada una. La web no deja pasar de ese número.
No. La web se abre desde el navegador del móvil y, si el propietario quiere, la puede añadir a la pantalla de inicio como si fuera una aplicación.
La web de la comunidad es un módulo del programa de administración de fincas Finkea. Pide la demo y te enseñamos cómo quedaría con la tuya.